TENS en Acción: cuando una necesidad se transforma en una oportunidad de aprendizaje
¿Qué pasa cuando una necesidad cotidiana del colegio se convierte también en una oportunidad para aprender? Esa fue la pregunta que se hizo Scarlett Amigo,ex alumna, enfermera y docente del Colegio Almendral, al observar la alta demanda que existe en la sala de enfermería durante los recreos y, al mismo tiempo, el interés de sus alumnas de la especialidad por poner en práctica lo aprendido.
Así nació “TENS en Acción: Recreos Seguros”, una iniciativa que desde julio permite que alumnas de la especialidad de enfermería participen en los recreos, apoyando la atención de sus compañeras bajo la supervisión directa de Scarlett.
La propuesta logra unir dos necesidades: apoyar la atención en la sala de enfermería y generar una experiencia real de aprendizaje para las futuras TENS. Las estudiantes pueden aplicar conocimientos de primeros auxilios y atención inmediata, aprender a desenvolverse frente a situaciones reales y desarrollar habilidades como la empatía, la comunicación y la capacidad de tomar decisiones.
Pero, sobre todo, la iniciativa refleja una manera de entender la enseñanza: aprender haciendo, en un contexto real y al servicio de la propia comunidad.
Conversamos con Scarlett para conocer cómo surgió esta idea y qué ha visto en sus alumnas desde que comenzaron a participar.
¿Cómo funciona concretamente esta experiencia?
Las alumnas trabajan en duplas y durante una semana participan en todos los recreos. Una recibe a la estudiante, evalúa la situación, realiza el triaje y registra la atención. La otra realiza la atención básica, como una curación, crioterapia o contención.
Todo esto se realiza bajo mi supervisión. A ellas les doy autonomía para que aborden los casos leves o moderados en los que requieren una atención mayor yo asumo la responsabilidad y ellas me apoyan.
La idea es que, al terminar la semana, se sientan más seguras y capaces de realizar una atención básica de enfermería en un contexto escolar.
¿Qué pueden aprender y practicar que quizás en una sala de clases es más difícil?
Pueden aplicar conocimientos de primeros auxilios, controlar signos vitales, realizar curaciones, manejar heridas y lesiones traumáticas, aplicar técnicas de inmovilización y trabajar aspectos como la anamnesis y el examen físico.
Sin embargo ,hay algo que no siempre se puede enseñar solamente en una sala de clases: cómo reaccionar cuando tienes a una persona real frente a ti. Tienen que observar, escuchar, evaluar, tomar decisiones y actuar de manera segura.
Ahí es donde los conocimientos comienzan a transformarse en criterio profesional.
¿Y qué habilidades has visto que desarrollan más allá de lo técnico?
Muchas. Aprenden a comunicarse de manera eficaz y empática con sus compañeras, a resolver problemas, a tomar decisiones y a mantener la calma cuando hay varias estudiantes esperando atención. También desarrollan una especie de rol docente, porque muchas veces tienen que educar a sus compañeras respecto del cuidado de la salud.
¿Qué ha sido lo que más te ha sorprendido al verlas enfrentarse a situaciones reales?
Me ha sorprendido cómo se empoderan de su rol y la madurez con que actúan. Son eficaces, pero también muy empáticas con las alumnas más pequeñas.
Algo que me ha gustado, especialmente, es que logran ser muy cariñosas y amables, pero también saben poner límites, que es muy importante cuando se trabaja con niñas y adolescentes.
¿Qué significa para ti poder unir tu rol de enfermera con el de docente en esta iniciativa?
Para mí es muy importante porque puedo juntar dos cosas que están directamente relacionadas: la necesidad de atender bien a nuestras estudiantes y la necesidad de que mis alumnas aprendan. No hay mejor aprendizaje que aprender haciendo.
¿Qué te gustaría que las alumnas se llevaran de esta experiencia?
Que sean capaces de transformar el conocimiento técnico que tienen en un criterio clínico y profesional, pero también que entiendan que sus conocimientos pueden estar al servicio de otros.
Me gusta ver que se sienten útiles y ver cómo esta experiencia fortalece su sentido de pertenencia al colegio. No solamente están aprendiendo para una futura práctica o para cuando entren al mundo laboral: están aprendiendo mientras ayudan a sus propias compañeras.

